Entrenamiento de fuerza para mujeres. Falsos mitos.

En anteriores entradas del blog, hemos hablado sobre otros mitos, pero hoy vamos a desmontar algunas falsas creencias asociadas al entrenamiento de fuerza en las mujeres.

Antes de empezar a enumerar estos mitos, quiero destacar un dato que puede servir de ejemplo para muchas mujeres que actualmente entrenan o que están pensando empezar a hacerlo: 

Más del 60% de las personas que asisten a nuestros grupos reducidos en Windfit
son mujeres y SÍ entrenan fuerza.

Si quieres comprobar por ti misma este dato, estaré encantado de ofrecerte una sesión de prueba en este enlace.

Y ahora, vamos a repasar esos mitos o falsas creencias sobre la mujer y el entrenamiento de fuerza:

1. Solo hay que participar en clases coreografiadas

Estoy seguro de que muchas chicas se pueden sentir por desgracia identificadas con este mito. 

Si entras a un gimnasio comercial, es muy probable que simplemente por ser mujer te recomienden que no entrenes fuerza y que tu entrenamiento se base en actividades que te aporten menos beneficios fisiológicos de lo que prometen. 

Y este es el primer consejo: huye de ese tipo de lugares. 

El entrenamiento se debe personalizar según tus gustos o preferencias, tus necesidades, tu nivel de condición física… Pero en ningún caso ser hombre o mujer debe ser impedimento alguno para excluir o limitar algún tipo de ejercicio.

Si esto te ha ocurrido, te animo a que vuelvas a dar una oportunidad a otro tipo de entrenamientos que quizás te gusten y todavía no has probado.

Mitos del entrenamiento de fuerza en mujeres

2. Voy a convertirme en la mujer Hulk

Quizás la culpa de este mito la tiene el concepto que muchas marcas quieren que tengamos de lo que pasa cuando entrenamos fuerza.

En mi experiencia entrenando a mujeres, puedo asegurar que muchas mujeres empiezan a entrenar con pesas con miedo de obtener un cuerpo “demasiado musculado”, pero tras unos meses se dan cuenta de que van consiguiendo un cuerpo mejor del que habían imaginado.

Que el entrenamiento de fuerza en la mujer tenga la cualidad de poder cambiar tu físico no significa que implique obtener un cuerpo muy musculado. 

Generar masa muscular depende de muchos factores como el entrenamiento, la nutrición,  el descanso o la segregación de ciertas hormonas como la testosterona. 

Seguro que has oído hablar de esta hormona, y debes saber que las mujeres tienen niveles hormonales de testosterona muy distintos al de los hombres.

Además conseguir ese cuerpo tan musculado como el que has visto en fotos de revistas de fitness y culturismo muchas veces depende incluso de la ayuda de ciertas sustancias que están fuera de la ley y que alteran ese eje hormonal.

En resumen, debemos pensar en el entrenamiento de fuerza como una herramienta de recomposición corporal.

Anímate a probarlo porque igual te llevas una grata sorpresa con los resultados.

Entrenamiento de fuerza en mujeres | Windfit

3. El ciclo hormonal no influye

Cualquier persona que entrene debería conocer herramientas para valorar la intensidad como las escalas del esfuerzo percibido.

La función principal de estas herramientas es valorar la carga interna de entrenamiento, o dicho de otra manera, cuánto esfuerzo nos supone a nivel fisiológico el entrenamiento que realizamos en cada sesión.

Estas variables cobran todavía más importancia cuando hablamos del entrenamiento en la mujer. 

¿Tienes en cuenta tu ciclo hormonal para entrenar?

En el otro mito ya hemos hablado de la importancia de las hormonas, pero, y si ahora te digo que según en qué semana del periodo estés tenemos que tener especial cuidado con ciertos aspectos del entrenamiento.

Cada caso debería ser tratado de manera individualizada, pero a grandes rasgos, una de las variables que más tenemos que contemplar es que el riesgo de lesión puede verse aumentado en la fase preovulatoria. 

Conclusión: escucha a tu cuerpo y regula la intensidad de los entrenamientos en función de tus necesidades. 

Una vez más te animo a que pidas ayuda si estos conceptos se te escapan de las manos. La diferencia está en cuidar de los pequeños detalles.

4. Aún soy joven para cuidarme

Con el paso de los años, el cuerpo se degrada para todos si no hacemos algo por mantenerlo fuerte y sano.

Cada década el cuerpo pierde ciertas adaptaciones tanto óseas como musculares así que, ¿no será mejor prevenir que curar?

De nuevo por meras cuestiones hormonales, las mujeres tienen más probabilidad de sufrir ciertas lesiones como la rotura del LCA (ligamento cruzado anterior) o enfermedades degenerativas de los huesos como la osteoporosis.

El riesgo de sufrir la rotura de un ligamento o de un hueso puede modificarse en gran medida con el trabajo previo de fuerza. 

Piensa en cualquier tipo de entrenamiento, pero en particular en el entrenamiento de fuerza, como si fuera un “fondo de pensiones asegurado”. 

Todo lo que inviertas en entrenamientos te dará una mayor calidad de vida en el futuro si aparecen problemas de salud. 

Por tanto, si aún no estás entrenando, deberías empezar cuanto antes.

El ciclo hormonal del entrenamiento en mujeres

5. Las proteínas son para culturistas

Como ya hemos comentado en el punto anterior si no tienes una buena planificación de entrenamientos, tu cuerpo se irá degradando más rápidamente con el paso del tiempo.

Si además de incluir el entrenamiento en tu día a día, eres capaz de mantener un correcto aporte proteico, es muy probable que las adaptaciones óseas y musculares se logren de una manera más efectiva.

Las proteínas son el único macronutriente que tiene función estructural, es decir, que dentro de los 3 tipos de macronutrientes (proteínas/grasas/hidratos) son el único a través del que se puede generar tejido muscular.

Comer proteínas no te va a convertir en Hulk. Pero si tu objetivo es mejorar tu composición corporal, seguro que te interesa introducir en la dieta alimentos que te ayuden a mantener o incluso crear masa muscular mientras reduces el porcentaje de masa grasa.

Cuidar tu aporte diario de proteínas es importante tanto por estética como por salud.

No puedo hacer una recomendación general porque tanto para el entrenamiento como para la nutrición la clave está en individualizar, pero en el caso de las mujeres las recomendaciones mínimas suelen estar en torno a 1 gramo de proteína por kilo de peso corporal.

Cada caso requiere unas pautas específicas, así que nos podremos encontrar con casos que requieran menos aporte de proteínas y otros que requieran un aporte mayor.

Las nuevas tecnologías son de gran ayuda para cuantificar diferentes variables dentro de la salud. Por eso, en Windfit trabajamos con herramientas que nos ayudan con estos registros para valorar a nuestros socios y mantener el aporte de proteínas adecuado en cada momento. 

Conclusión

Espero que ya estés convencida de la importancia del entrenamiento de fuerza en la mujer y hayas dejado de creer en alguno de estos falsos mitos. 

Pero la mejor manera de desterrar esos mitos es atreverse a incluir el entrenamiento de fuerza en tu día a día.

Incluso si ya practicas otro deporte puede que este tipo de entrenamiento sea el complemento ideal, tanto por rendimiento deportivo como sobre todo por salud.

Si estás buscando un centro en el que te sientas cuidada para comenzar el entrenamiento de fuerza, te invitamos a probar una sesión en Windfit aquí.

Entrenar fuerza es para todos, para ti también.

Cuéntanos en los comentarios si ya estás entrenando fuerza o por qué aún no has empezado.

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